GREENPEACE V/S WALMART

Marcela Godoy, Presidenta AdC Circular

¿PROBLEMA ÉTICO O LEGAL?

El pasado martes 26 de marzo, Greenpeace Chile denunció en la prensa sobre la existencia de una “falsa bolsa ecológica” comercializada por la cadena de supermercado Líder, a partir de reclamos realizados por usuarios de supermercados en redes sociales, llamado de atención que tuvo una alta repercusión mediática.

La acusación se basaba en que la bolsa contiene plástico, y que por lo tanto faltaba a la ley #ChaoBolsas, puesta en marcha desde febrero de este año (comenzando por grandes superficies y el retail), y que prohíbe la entrega y venta de bolsas que “contengan como componente fundamental un polímero que se produce a partir del petróleo”, sin embargo, dicha bolsa declara estar compuesta en un 85% de polímero derivado de caña de azúcar, siendo solo el 15% restante proveniente del petróleo, por lo cual según lo establecido, la mencionada bolsa estaría cumpliendo con la ley. Entonces, ¿es un problema del actuar del supermercado o un vacío legal?

Antes de responder a la pregunta, aclarar que durante el episodio identificamos una serie de errores conceptuales y técnicos asociados a la denuncia realizada por la organización activista, los que más que mostrar el problema de fondo de la bolsa de Líder, terminó por confundir a quienes siguieron la denuncia, en este sentido, nos cuesta creer que miembros de una organización activista medioambiental, reconocida internacionalmente realice este tipo de acusaciones sin asesorarse técnicamente, demostrando que ser activistas no es sinónimo de ser especialistas.

Primero, el hecho de que la bolsa sea biobasada no la hace menos plástica, la bolsa de Líder es 100% plástica. El plástico puede ser cualquier sustancia moldeable, que se caracteriza por sus propiedades de aislación y resistencia y que puede fabricarse a partir de moléculas de origen natural o sintéticas, no necesariamente de petróleo.

Segundo, es 100% reciclable. El modelo de negocios es bajo principios de Economía Circular, pensado para que los usuarios la devuelvan al supermercado una vez terminada su vida útil, en donde se les hará entrega de una nueva de manera gratuita, convirtiéndola en una “bolsa retornable”, de este modo la empresa valorizadora de plásticos Comberplast asumió el compromiso de reciclarla, no así de fabricarla, tal como aseguró erróneamente la vocera de “Chile sin plásticos” de Greenpeace.

Respondiendo a la pregunta anterior sobre el actuar de Líder o el vacío legal, lo cierto es que es una responsabilidad compartida, el supermercado con al afán de dar respuesta a las exigencias de un sector de sus consumidores reticentes a dejar la bolsa desechable, encuentra espacios para hacerlo en este caso vendiendo una solución retornable, fabricada de una materia prima que técnicamente cumple la ley, amparada en un vacío legal. Se entiende la molestia en que la cadena no asuma la petición ciudadana de eliminar las bolsas, sin embargo, no hay que mirar tan lejos para ver que la mayor parte del mercado vende o regala bolsas de plástico proveniente del petróleo que si están fuera de la ley, incluyendo tiendas de retail e incluso un banco.

En este sentido, en AdC circular, estamos de acuerdo con Greenpeace en la necesidad de “vivir el luto de la bolsa”, asumir de que es un producto innecesario y que como consumidores somos corresponsables de los impactos que generan, siendo no solo responsabilidad de los supermercados o de un marco legislativo, sino que de todos los actores, y que demuestra la necesidad de hacer cambios de hábitos que fomenten el consumo circular.

Asociación de Consumidores

AdC Circular es la primera asociación de consumidores en Chile especializada en temas de Sustentabilidad con Perspectiva de Género.

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